¿Cuáles son los elementos de protección personal?

El uso de elementos de protección personal es básico para garantizar la seguridad de los trabajadores ante los riesgos asociados a su actividad: riesgos mecánicos, eléctricos, térmicos, químicos, biológicos… Esta categoría incluye diferentes tipos de protección personal, desde los equipos más comunes, como cascos, orejeras o calzado de seguridad hasta otros más específicos, como los guantes o pantallas de soldador, la ropa de alta visibilidad o los trajes ignífugos.

¿Cuáles son los equipos de protección personal más usados dentro del ámbito industrial? ¿Por qué usar equipo de protección personal? Descubre todo lo que debes tener en cuenta para escoger el equipo adecuado para la prevención de riesgos laborales, según tus necesidades.

Tipos de protección personal

¿Qué son los elementos de protección personal?

Según el Real Decreto 773/1997, se considera equipos de protección individual (EPI) a “cualquier equipo destinado a ser llevado o sujetado por el trabajador para que le proteja de uno o varios riesgos que puedan amenazar su seguridad o salud en el trabajo, así como cualquier complemento o accesorio destinado para tal fin”. La comercialización de los diferentes equipos de protección personal está regulado por el reglamento europeo 2016/425.

¿Cuándo es obligatorio el uso de protección personal?

Según el Instituto Nacional para la Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST), estos equipos deben utilizarse siempre que existan riesgos para la seguridad o la salud del trabajador, que no hayan podido limitarse lo suficiente a través de medios técnicos o medidas colectivas para la organización del trabajo. Para determinar cuáles son los elementos de protección personal más indicados, debemos tener en cuenta las características propias de cada actividad, así como las asociadas al entorno de trabajo.

Clasificación de los equipos de protección personal: categorías

La normativa europea y española establece tres tipos de equipos de protección personal, según el tipo de protección:

  • Categoría 1, para equipos de protección personal ligera, como la ropa o el calzado de trabajo.
  • Categoría 2: EPIs con protección personal media, como cascos o protectores faciales.
  • Categoría 3: EPIs de diseño complejo para proteger de peligros mortales o que puedan dañar de forma grave o irreversible la salud del trabajador, como dispositivos anticaídas o equipos de protección respiratoria.

Tipos de elementos de protección personal parcial e integral

Dependiendo de la cobertura y la parte del cuerpo en la que se usan, podemos establecer una segunda clasificación de los elementos de protección personal, distinguiendo dos clases principales: equipos de protección parcial, que solo protegen una parte del cuerpo, e integral, como los protectores anticaídas o la ropa de protección integral. A continuación, te mostramos los tipos de equipos de protección personal más utilizados para uso industrial:

  • Protección para la cabeza

Este tipo de elementos de protección personal incluye tanto cascos para uso industrial general (cascos de seguridad, cascos de altas prestaciones o cascos contra golpes, con protección adicional contra impactos) como cascos para aplicaciones específicas, como los cascos de bomberos o los cascos con aislamiento eléctrico, para uso en instalaciones de baja tensión.

  • Protección auditiva

Los tipos de protección personal para los oídos más comunes son las orejeras, simples o acopladas a cascos de protección, cascos acústicos y tapones, desde tapones moldeables o premoldeados a modelos más complejos, como tapones con arnés o tapones personalizados, a medida.

  • Protección facial y ocular

Estos tipos de elementos de protección personal comprenden a su vez tres categorías básicas, según el diseño de la montura:

Gafas de protección de montura universal, que protegen la región orbital.
Gafas de protección de montura integral, completamente ajustadas al rostro para proteger completamente los ojos, desde todos los ángulos.
Pantallas faciales, que cubren tanto los ojos como parte o toda la región facial, como las pantallas de soldador.

  • Protección de las vías respiratorias

Los entornos con presencia de agentes químicos, biológicos o sustancias contaminantes nocivas para la salud exigen el uso de equipo de protección personal respiratoria, como equipos filtrantes, que suministran aire respirable mediante la purificación o filtración del aire contaminado, o los equipos aislantes, capaces de suministrar aire respirable de una fuente externa e independiente del entorno contaminado.

  • Guantes de protección

Los guantes de protección ofrecen diferentes tipos de protección personal según la clase de riesgos para los que están diseñados: guantes de protección contra riesgos mecánicos, contra cortes y pinchazos, guantes de protección contra el frío o contra riesgos térmicos, contra productos químicos o microorganismos, contra riesgos eléctricos, para entornos radioactivos o con radiaciones ionizantes, guantes de protección antivibraciones…

  • Calzado para uso profesional

El catálogo actual de calzado profesional incluye una amplia gama de modelos (zapatos, botas bajas, de media caña, botas altas o extralargas), fabricados en diferentes materiales, como cuero, caucho o material polimérico. Dependiendo de su protección contra impactos y compresiones en la parte delantera de los dedos, podemos distinguir entre calzado de seguridad y protección, capaz de resistir impactos de 200 J y 100 J y compresiones de hasta 15 kN y 10 kN, respectivamente, y calzado de trabajo, sin protección garantizada en la zona delantera.

Además, también existe calzado profesional para actividades específicas, como el calzado para bomberos, con aislamiento térmico, resistente a los productos químicos o al corte por sierra de cadena o calzado de protección frente a riesgos térmicos y salpicaduras de metal fundido, muy utilizados en trabajos de fundición o soldadura.

  • Ropa de protección

Para ser considerada un equipo de protección individual (EPI), el vestuario laboral debe ofrecer protección específica frente a uno o varios riesgos. La ropa de protección para el trabajo comprende tanto prendas individuales, como chaquetas, manguitos, pantalones, delantales o polainas, como monos y trajes de cuerpo completo, considerados elementos de protección integral. Dentro de estos equipos, las prendas más usadas son la ropa de protección contra el frío, la lluvia, el calor y la llama, contra cortes y pinchazos, contra agentes biológicos o radiactivos o la ropa de alta visibilidad.

Si tienes dudas sobre cuál es el equipo de seguridad industrial que necesitas, consulta en tu ferretería industrial sobre las diferentes opciones disponibles actualmente en el mercado, teniendo en cuenta las características particulares de tu actividad y entorno de trabajo.

En INSST encontrarás más información sobre los diferentes tipos de protección personal.

10 instrumentos de medida y sus aplicaciones

Los instrumentos de medición son herramientas imprescindibles dentro del equipo de trabajo de cualquier profesional de la carpintería, la fontanería, las instalaciones o la construcción. Dentro de esta categoría se incluyen diferentes instrumentos de medida, desde los clásicos flexómetros, reglas o escuadras a aparatos de última tecnología, como los telémetros o los niveles láser.

A continuación, te presentamos 10 instrumentos de medida que no pueden faltar en tu caja de herramientas, con sus características y aplicaciones.

Tipos de instrumentos de medida

¿Qué es un instrumento de medida?

Básicamente, los instrumentos de medición son herramientas que nos permiten comparar las magnitudes físicas de los objetos, como la longitud, la masa o las propiedades eléctricas, mediante el uso de patrones o unidades de medida estandarizadas. Actualmente, el sistema de medida más utilizado es el Sistema Internacional de Unidades, derivado del sistema métrico decimal, cuyas unidades básicas son el metro y el kilo, pero también existen otros, como el sistema cegesimal o el sistema anglosajón.

Existen tantos tipos de instrumentos de medida como magnitudes físicas: termómetros o pirómetros para medir la temperatura, barómetros para medir la presión, velocímetros, cronómetros, básculas y balanzas…  También podemos clasificar estas herramientas según el tipo de medición, distinguiendo entre instrumentos manuales y digitales. En esta ocasión, nos centraremos en los 10 instrumentos de medida más utilizados para estimar y comparar longitudes y ángulos, con infinidad de aplicaciones tanto dentro del sector de la construcción o las reformas, como para bricolaje doméstico.

Tipos de instrumentos de medida

  • Flexómetros

El flexómetro es uno de los tipos de herramientas de medición más comunes, muy útil para cualquier trabajo de bricolaje o albañilería. Este instrumento consta de una cinta métrica metálica, que se enrolla dentro de una pequeña carcasa. El extremo de la cinta suele contar con una punta imantada, para mejorar la sujeción, y muchos modelos cuentan también con recubrimientos de goma para la carcasa y una hebilla, para mayor comodidad de uso. Los flexómetros más comunes permiten medir distancias de entre 3 y 10 metros, aunque también es posible encontrar modelos para longitudes mucho mayores.

  • Reglas y escuadras

Cuando necesitamos medir distancias inferiores a un metro de longitud o ángulos, las reglas y escuadras constituyen la solución más práctica y sencilla, con un precio muy asequible. Respecto a los tipos de reglas para medir, podemos encontrar modelos fabricados en plástico o madera, las más económicas, o metálicas, más resistentes.

En cuanto a los tipos de escuadras, las más conocidas son las escuadras de albañil, compuesta por dos brazos colocados en ángulo recto, las escuadras de carpintero o con espaldón, apta para medición de ángulos de 90º y 45º, las escuadras universales, con cartabón incorporado, o la falsa escuadra, muy práctica cuando necesitamos traspasar medidas de ángulos en tareas como montaje de mobiliario, colocación de rodapiés o alicatado, por ejemplo.

  • Metros plegables

También conocido como metro de carpintero por ser una herramienta muy habitual dentro de este sector, los metros plegables están fabricados en materiales rígidos, como la madera o la fibra de vidrio, en los modelos más modernos.

A diferencia del flexómetro, este tipo de metros no se dobla una vez extendido, lo que facilita su uso, y una vez plegado, puede almacenarse ocupando un espacio mínimo.

  • Telémetros

Estos instrumentos electrónicos permiten realizar mediciones mucho más precisas, de forma rápida y sencilla. Dentro de estos tipos de equipos de medición encontramos dos categorías básicas: telémetros por ultrasonido, con un rango de medición de alrededor de 15 metros, y telémetros láser, aptos para grandes distancias.

El telémetro láser cuenta con un sistema de marcación láser visible para medir longitudes, anchuras y alturas, por lo que, además de distancias, también permite calcular superficies y volúmenes.

  • Niveles de burbuja

Conocidos también como niveles de construcción, los niveles de burbuja permiten medir la verticalidad y horizontalidad de un plano recto, por lo que resultan de gran ayuda para infinidad de tareas, desde colgar cuadros, marcar rozas para cables o colocación de baldosas o azulejos.

Estos tipos de aparatos de medición cuentan con una burbuja encapsulada en agua, que flota entre dos marcas, indicando la nivelación. Algunos modelos incluyen dos viales independientes, para nivelación horizontal y vertical, e incluso viables para marcar ángulos.

  • Niveles láser

Estos tipos de equipos de medición están ganando cada vez más popularidad gracias a su gran precisión y sus precios cada vez más asequibles. Los niveles láser permiten el trazado de líneas sobre láser proyectado, de forma rápida y sencilla. Además, muchos modelos ofrecen prestaciones añadidas, como medidores de ángulos o detectores de metales.

  • Calibre universal o pie de rey

También conocido como cartabón de corredera o calibre Vernier, el pie de rey es uno de los tipos de instrumentos de medida más utilizados por su alta precisión. Este instrumento cuenta con una regla graduada fija, sobre la que se desliza una mordaza, con dos juegos de pinzas que permiten calcular con gran exactitud las dimensiones de un objeto o medir la profundidad de orificios y ranuras.

Dentro de los modelos más modernos destacan los calibres digitales, con marcación en pantalla para una lectura más clara.

  • Pie de tornero

A diferencia del pie de rey, este tipo de calibre incluye únicamente las mordazas exteriores. Su diseño permite a este tipo de herramientas de medición calcular con precisión el diámetro de agujeros de gran tamaño, donde no es posible utilizar un calibre universal.

  • Calibre de profundidad

Estos calibres especiales están diseñados para medir profundidades que superan la capacidad del pie de rey, con varillas graduadas de diferente longitud, dependiendo del modelo.

  • Micrómetro

El micrómetro, también conocido como medidor de espesor o tornillo de Palmer, permite calcular las dimensiones de un objeto, con una precisión de entre 1/100 y 1/1000 milímetros. Dependiendo del tipo de medición, podemos distinguir entre micrómetros analógicos, con medición mecánica, o micrómetros electrónicos o digitales.

Más allá de estos 10 instrumentos de medida, en tu ferretería industrial podrás encontrar otras muchas herramientas de medición: relojes comparadores, amperímetros, electrómetros, interferómetros, centradores… ¡Renueva tu equipo y descubre cómo hacer más fácil tu trabajo diario!

Si quieres conocer más tipos de instrumentos de medida, no dudes en visitar ComoFunciona.

Cómo usar una flejadora manual

Indispensables en cualquier negocio que incluya un proceso de embalaje, las flejadoras manuales son herramientas muy prácticas y eficaces para asegurar y fijar mercancías paletizadas o agrupar cajas y paquetes.

¿Conoces los diferentes tipos de flejadoras que existen? ¿Quieres saber cómo usar una flejadora manual? Sigue leyendo y descubre todas las claves a considerar para encontrar el modelo más adecuado a tus necesidades.

Flejadora manual

Usos y aplicaciones de las flejadoras manuales

  • Al resultar sencillas de usar y tener un coste muy asequible, la flejadora manual es una herramienta muy utilizada en infinidad de sectores, como la logística, el transporte y la distribución, la construcción, la industria maderera y papelera, la ferretería industrial, la automoción o la industria alimentaria.
  • Las flejadoras manuales permiten ahorrar tiempo y esfuerzo durante cualquier proceso de paletizado o embalaje. El flejado permite estabilizar y asegurar la carga, garantizando su integridad durante el transporte. De esta forma, evitaremos desmoronamientos y movimientos indeseados, que podrían dañar la mercancía, con los consiguientes costes añadidos.
  • Las flejadoras manuales también resultan muy útiles para la agrupación y el compactado de productos, facilitando su manipulación durante los procesos de carga y descarga.
  • Además, el flejado también es un proceso habitual para el sellado y precintado de seguridad en cajas, paquetes y contenedores.

¿Qué tipo de flejadora manual necesito?

Las flejadoras manuales son un equipo muy demandado por su comodidad de uso y precio asequible. Para elegir el modelo más adecuado, debemos tener en cuenta las características de la carga -peso, dimensiones, forma, fragilidad, etc.- y las condiciones a las que estará sometida durante su transporte o manipulación. Estos son algunos de los tipos más populares:

  • Flejadora manual para flejes de plástico, muy adecuadas para el flejado de palets y paquetes de pequeño tamaño. Estas herramientas están diseñadas para adaptarse a flejes de diferentes anchuras. Las flejadoras manuales para flejes de 13 mm y las flejadoras manuales para flejes de 16 mm figuran entre los modelos más habituales.
  • Flejadora manual para flejes metálicos, en los que la unión se realiza a través de un proceso de entalladura.
  • Flejadora manual eléctrica, compacta y muy manejable, uno de los modelos más populares, apta para flejes de poliéster y polipropileno.

Como ves, las flejadoras manuales pueden utilizar tanto flejes metálicos como plásticos. ¿Qué ventajas ofrece cada uno? Los flejes metálicos, normalmente fabricados en acero, destacan por su resistencia a la rotura y la tracción, que los convierte en una opción ideal para cargas pesadas.

Por su parte, los flejes de plástico, fabricados en polipropileno o poliéster, resultan una opción más económica que los flejes de acero, aunque también menos resistentes. Su elasticidad les permite adaptarse a la perfección a la forma de cualquier paquete sin dañarlos y no se deterioran a la intemperie.

Ventajas de las flejadoras manuales

  • La flejadora manual resulta una herramienta muy sencilla de usar, que permite el flejado de mercancías de forma rápida y eficiente.
  • Su diseño ergonómico hace que resulten muy cómodas de utilizar y requieren un esfuerzo mínimo por parte del operario.
  • Las flejadoras manuales son una elección óptima para volúmenes de producción pequeños o medios, con ciclos de hasta 50 flejados por hora. Si nuestra producción es mayor, sería más recomendable optar por un modelo automático o semiautomático.
  • Estos modelos destacan por su versatilidad, siendo aptos para el flejado tanto en vertical como en horizontal, para mercancías de diversos tamaños o con formas irregulares.
  • A diferencia de las flejadoras de arco o de mesa, las flejadoras manuales son portátiles.
  • El coste de este tipo de herramientas de flejado también es otra de sus grandes ventajas, ya que resultan mucho más asequibles que las flejadoras automáticas o semiautomáticas.
  • Para hacer su uso más cómodo, puede añadirse un carro devanador, que permite mayor movilidad en el desplazamiento de la bobina del fleje.

Cómo usar una flejadora manual, paso a paso

Como hemos comentado anteriormente, el flejado puede realizarse con flejes de distintos materiales. En cuanto al proceso, existen dos modalidades básicas de flejado manual:

¿Cómo flejar con una flejadora manual con hebillas o grapas?

Este tipo de flejadora manual es la opción más habitual para usos poco intensivos, ya que resulta muy económica y ofrece una gran versatilidad en cuanto a sus usos y aplicaciones. Si bien en el proceso de flejado puede variar dependiendo del modelo y del tipo de fleje utilizado, en general, solo tenemos que seguir estos sencillos pasos:

  • Posicionamos el fleje rodeando el bulto, introduciendo uno de sus extremos en la mordaza de la flejadora.
  • Bajamos la mordaza para bloquear el fleje.
  • Introducimos el otro extremo del fleje en la ranura de rotación.
  • Colocamos el precinto de acero en la ranura inferior, para poder unir los dos extremos del fleje una vez lo hayamos tensado.
  • Tensamos el fleje, accionando la palanca de arriba a abajo.
  • Cuando alcancemos la tensión deseada, accionamos de nuevo la mordaza para liberarla y accionamos el corte.
  • Después, ya podemos retirar la flejadora, dejando los dos extremos del fleje perfectamente unidos por la grapa o hebilla metálica. 

¿Cómo flejar con una flejadora manual con soldadura?

Aunque las flejadoras con grapas son el modelo más habitual, también existen flejadoras manuales en las que el proceso de flejado se realiza con vibración. Estos modelos suelen funcionar con una batería o un compresor de aire comprimido, con fleje de poliéster o polipropileno. El calor generado por la fricción funde los extremos del fleje, permitiendo un sellado de gran resistencia, sin necesidad de grapas.

¿Flejadora automática o manual? 

Además de las flejadoras manuales, el catálogo actual de ferretería industrial también cuenta con modelos automáticos y semiautomáticos. Estos equipos tienen un coste más elevado que una máquina manual, pero también permiten optimizar el proceso de flejado, ahorrando tiempo y esfuerzo, por lo que, a la hora de escoger cuál nos conviene más, tendremos que considerar la frecuencia o intensidad de uso que exige nuestro negocio.

Las flejadoras semiautomáticas permiten regular la fuerza del fleje, por lo que son una elección muy indicada cuando necesitamos trabajar con paquetes frágiles o necesitamos conseguir tensiones más elevadas. Por su parte, las flejadoras automáticas para palets permiten tensar, sellar y cortar el fleje de forma automática, por lo que resultan una elección óptima para un uso intensivo.

Si quieres obtener más información acerca de las flejadoras, visita Transeop.

Normas preventivas en el uso de andamios o carretillas

Los obreros deben conocer que el andamio es una estructura provisional móvil, que facilita la ejecución de los trabajos en lugares de difícil acceso, brindando seguridad a la mano de obra. Pero, lo más importante es que conozcan el uso adecuado de los andamios o escaleras de seguridad, u otros implementos como la carretilla elevadora, andamio borriquetas, ropa y calzado de trabajo.

Los andamios soportan su propio peso y los cargos de trabajo que se genere en ellos.

¿Qué es un andamio?

Es una estructura temporal que se usa para soportar a un grupo de trabajo o materiales durante la construcción, mantenimiento o reparación de puentes, edificios y otro tipo de estructuras. Son una herramienta para los trabajos de altura, para llegar a lugares que de otra forma sería muy difícil.

Los procedimientos de seguridad para uso de andamios y carretilla elevadora son muy importantes, porque de no seguirse pueden traer graves consecuencias.

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Partes de un andamio

Los componentes básicos de un andamio son tubos, acopladores y tablas.

  • Placa base. Esto es una base de carga para el andamio.
  • Tubos, usualmente de aluminio o acero.
  • Listones o tablas que se usan para hacer la plataforma de trabajo. Usualmente se encuentran de tres grosores 38 mm, 50mm y 63mm; el estándar de ancho es de 225 mm y de largo 3,9 metros.
  • Acoplador, un accesorio utilizado para unir componentes.
  • Soportes, utilizados para extender el ancho de las plataformas de trabajo.
  • Escaleras y plataformas. Permiten el movimiento de los trabajadores.
  • Amarres reveladores.
  • Cuerdas.
  • Amarres de anclajes.

El procedimiento para el armado y desarmado de andamios en conjunto necesitan de una carretilla elevadora, que a la vez depende del tipo de este.

Tipos de andamios

Existen una gran diversidad de andamios, herramientas necesarias para el trabajo en alturas. A continuación, te los explicamos. Los andamios los puedes conseguir visitando Mh-forklift.

  • Góndolas, andamios eléctricos o plataformas suspendidas de nivel variable. Estas se accionan de forma manual o motorizada para cambiar su altura. Se usan para mantenimiento de edificaciones, limpieza de cristales, entre otros. En nuestro país se usa bajo la norma UNE EN 1808 y UNE EN 1495, es un estándar europeo.
  • Andamios europeos o prefabricados de marco. Se usa para trabajos en fachadas, se apoyan del suelo o están suspendidos en otras estructuras. Se deben usar siguiendo la norma UNE EN 12810 y UNE EN 12811.
  • Andamio prefabricado multidireccional o ring lock. Se usan en la industria y también son parte del uso de andamios en obras civiles. Se rigen por las mismas normativas que el punto anterior.
  • Las torres móviles o escaleras de acceso son otro tipo de andamios. No están fijos o amarrados a un punto, están sobre ruedas. Se rigen por la norma UNE EN 1004.
  • Torres de cimbra. Soportan las cargas. Y se rigen por las normas UNE EN 12813 y UNE EN 12812.
  • Revisa el estado del suelo y las instalaciones cercanas existentes (líneas eléctricas, instalaciones sanitarias, etc.).
  • Verifica que los andamios estén en óptimas condiciones y armados correctamente.
  • Antes de realizar cualquier trabajo, procura tener todas las herramientas necesarias sobre la plataforma.
  • Se debe crear un arriostramiento entre los andamios, con una estructura fija para mayor seguridad.
  • Restrinja el acceso de terceros al perímetro de ubicación del andamio.
  • Lo primero que debe realizar el equipo de trabajo es verificar el estado de la zona de montaje y si las dimensiones son adecuadas. Posteriormente delimitar el área para evitar accidentes.
  • La señalización de las diversas áreas de trabajo como zona de carga y descarga, montaje y desmontaje, tránsito y otras es indispensable.
  • El montaje y desmontaje debe realizarse bajo la estricta supervisión y responsabilidad del encargado de los andamios. Esta es la única persona que puede autorizar su empleo y lo hace por medio de un escrito. Por esto es necesario que se utilicen etiquetas o elementos que permitan identificar a las personas certificadas para esta labor.
  • Por otro lado los trabajadores y operadores deben recibir la formación necesaria para poder ejecutar el montaje y desmontaje. Además de todas las actividades relacionadas con la utilización, mantenimiento e inspección de los andamios.

Antes de usar los andamios debes tener presente:

  • Revisa el estado del suelo y las instalaciones cercanas existentes (líneas eléctricas, instalaciones sanitarias, etc.).
  • Verifica que los andamios estén en óptimas condiciones y armados correctamente.
  • Antes de realizar cualquier trabajo, procura tener todas las herramientas necesarias sobre la plataforma.
  • Se debe crear un arriostramiento entre los andamios, con una estructura fija para mayor seguridad.
  • Restrinja el acceso de terceros al perímetro de ubicación del andamio.

Durante el montaje y desmontaje del andamio

  • Lo primero que debe realizar el equipo de trabajo es verificar el estado de la zona de montaje y si las dimensiones son adecuadas. Posteriormente delimitar el área para evitar accidentes.
  • La señalización de las diversas áreas de trabajo como zona de carga y descarga, montaje y desmontaje, tránsito y otras es indispensable.
  • El montaje y desmontaje debe realizarse bajo la estricta supervisión y responsabilidad del encargado de los andamios. Esta es la única persona que puede autorizar su empleo y lo hace por medio de un escrito. Por esto es necesario que se utilicen etiquetas o elementos que permitan identificar a las personas certificadas para esta labor.
  • Por otro lado los trabajadores y operadores deben recibir la formación necesaria para poder ejecutar el montaje y desmontaje. Además de todas las actividades relacionadas con la utilización, mantenimiento e inspección de los andamios.

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  • Es importante mencionar que el procedimiento de seguridad para uso de andamios y metodologías varían dependiendo del tipo de estructura que vayan a emplear.
  • En el caso de los andamios móviles siempre deben asegurarse contra los movimientos involuntarios. Y todas las conexiones requieren sus respectivos pasadores de seguridad.
  • Se debe montar las barras que son transversales para que la estructura tenga suficiente estabilidad. Además, no se puede comenzar el montaje de un nivel superior sin que el inferior esté bien estable.
  • Es indispensable que la zona de trabajo y la de paso estén aseguradas por medio de barandillas resistentes. Que deben ser de una altura menor a los 90 centímetros.
  • Durante el montaje y desmontaje de la estructura es importante que nadie permanezca debajo de la misma. El ingreso a bases superiores se debe hacer por escaleras interiores fijadas al andamio. Jamás se tiene que subir o bajar de la plataforma por el exterior.
  • Al momento del montaje no se permite realizarlo de forma incompleta o suprimir componentes del mismo. De igual forma no se procederá a instalar un nivel superior del andamio si el inferior no se encuentra estable.

Si necesitas carros de transporte, conoce nuestro catálogo, y sobre todo, ten en cuenta la protección personal para trabajar con seguridad.

Ventajas y desventajas de la instalación de domótica en tu hogar

Hoy en día, el diseño inteligente aplicado en las viviendas se ha convertido en un sistema ideal para equipar, tecnológicamente, cualquier espacio de manera segura y funcional. Por eso, Insemactools trae para ti todo lo que necesitas saber sobre las ventajas y desventajas de la instalación de domótica.

Cuando hablamos de diseño inteligente e instalación domótica nos referimos a la instalación domótica, con fin de generar interactividad entre el espacio y el usuario.

Esto no es más, un sistema asociado de sensores encargados de automatizar y monitorear diversos aspectos de una vivienda como el consumo de electricidad y su ahorro; la seguridad doméstica y la prevención de riesgos de accidentes dentro del hogar; la relación entre el usuario y la vivienda en cuanto a la calefacción, la temperatura, ventilación, y todo lo que la persona manipule por medio de la instalación domótica.

La instalación domótica es un novedoso sistema que le aporta inteligencia a tu hogar y que te da la facilidad de tenerlo todo informatizado, desde el control de las luces hasta el funcionamiento de las cortinas. Pero como todos los sistemas, tiene sus pros y sus contras, algo que conviene analizar para saber si es factible o no instalar domótica en tu hogar.

Ventajas de la instalación domótica

Seguridad
La seguridad doméstica es un beneficio que ofrece la instalación domótica, puesto que detecta posibles fugas de gas a tiempo, incendios, escapes de agua e incluso, debido a la utilización de cámaras, esta tecnología alerta en caso de que algún extraño o intruso traspase la propiedad.

A través de este sistema de instalación domótica se puede ver todo lo sucedido en los alrededores de un espacio y simular la presencia de personas en el hogar. Lo anterior, encendiendo o apagando las luces y con solo un clic en un dispositivo móvil inteligente conectado a la red en la distancia.

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Ahorro de Energía
Si hablamos de ahorro de consumo energético de una vivienda, el diseño inteligente se caracteriza por la reducción de gastos de servicios de una casa, apartamento u oficina. La instalación domótica, por medio de una base de datos, gestiona todos los elementos controlados que contribuyen al ahorro de agua, luz, gas, es decir, programa todos los aparatos eléctricos para que se enciendan, sólo cuando sean necesarios.

A su vez, este sistema domina la apropiada iluminación y climatización, comprimiendo hasta un 70 % del consumo energético. Sin duda alguna, la domótica garantiza el estado “modo ahorro”, mientras nadie esté en la vivienda y la detección de presencia, en cada zona de la vivienda, puede activar otras políticas de ahorro, lo que influye en la economía doméstica y promueve el uso de las viviendas ecológicas.

Interrelación e Interconexión
Con la implementación de las nuevas tecnologías y el Internet, el ámbito digital evoluciona hasta formar parte del día a día de los usuarios, tal cual es el caso de la instalación domótica implementada en la arquitectura. Esta instalación domótica se convierte en una herramienta práctica que facilita, en muchos aspectos, la interacción de un espacio con las personas mediante elementos domóticos como mensajes de texto, correos electrónicos y llamados de voz, entre otros.

Compatibilidad para nuevos dispositivos y aparatos
Los sistemas inteligentes para el hogar tienden a ser cada vez más flexibles cuando se trata de agregar nuevos dispositivos y aparatos u otras tecnologías, por ejemplo, este tipo de sistemas son compatibles con nuevas calderas. No importa lo avanzados que parezcan los aparatos actualmente, con el paso del tiempo se desarrollarán nuevos modelos aún más impresionantes.

Más allá de eso, es probable que sume más dispositivos al sistema a medida que reemplace los más antiguos. O descubra nueva tecnología para acompañar sus espacios interiores y exteriores. El hecho de poder integrar estos recién llegados, hará que su trabajo como propietario sea mucho más fácil.

Disponer de más tiempo para usted
Como vivimos en un entorno muy acelerado, muchas veces, no tenemos tiempo para preocuparnos por nuestra casa. Con la automatización del hogar, podemos ahorrar tiempo que podríamos aprovecharlo para nosotros mismos.

El uso de limpiadores de piscinas o cortadores de césped automáticos, hacen que tareas de rutina en el hogar, y que llevan mucho tiempo, puedan ser reemplazadas por otras que son mucho más divertidas. La característica de mando a distancia hace que olvidarse de apagar una cafetera antes de salir ya no requiere un viaje de vuelta a la casa, con el consiguiente ahorro de tiempo.

Desventajas de la instalación domótica

Alta inversión inicial
Estaba claro. El mayor problema de la instalación domótica es que al ser tecnología de última generación, su precio se encuentra bastante elevado. Sobre todo, si se realiza mediante cableado y se requiere de ayuda de profesionales para su instalación, la domótica es de todo menos barata.

Por eso vale la pena que, antes de establecer una instalación domótica en tu hogar, hagas un presupuesto pensando también en lo que te vas a ahorrar en luz, y hagas una valoración sobre si realmente vale la pena hacer de tu casa una smarthome.

Averías y problemas técnicos
Como todo aparato electrónico hoy en día, la domótica puede fallar por muchos sitios. Y debes tener claro que, por mucho que hayas pagado por ello, algún día algo se estropeará y tendrás que arreglarlo. El problema está cuando lo que se avería deja inservible algún elemento imprescindible de la casa, como una ventana o la puerta del garaje. Es realmente el motivo por el que mucha gente se echa para atrás, y que esperamos dentro de unos años deje de existir.

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Mantenimiento
Luego de la instalación, la domótica requiere un mantenimiento esporádico que actualice el sistema y sus redes. En caso de que se produzca algún tipo de avería o falla (que son casi nulas), el arreglo de la red puede ser complejo y costoso, ya que es posible que se bloquee una parte importante del sistema y algunas de sus funciones queden anuladas.

Velocidad de Transmisión de Datos
El diseño inteligente dependerá de la velocidad de la red y de la cantidad de usuarios conectados al sistema, puesto que al transferir una gran cantidad de datos, la red puede congestionarse y disminuir la velocidad de transmisión, provocando la ralentización de las funciones.

Insecmactools trae para ti todos los implementos que necesitas para arreglar tu hogar y oficina, tanto herramientas eléctricas, como herramientas de corte y un sinfín de productos. Contáctanos y no pierdas la oportunidad de probar nuestros servicios.

Paso a paso sobre cómo taladrar mármol

La belleza natural del mármol lo convierte en un material idóneo para la fabricación de encimeras, pavimentos o revestimientos para paredes. Sin embargo, a pesar de su dureza, esta piedra natural también resulta muy delicada.

¿Quieres descubrir cómo taladrar mármol sin dañarlo? ¿Qué herramientas resultan más adecuadas para perforar mármol? Te contamos todo lo que necesitas tener en cuenta a la hora de taladrar este tipo de material, paso por paso.

Perforar mármol

Características y tipos de mármol

El mármol es una roca metamórfica compacta, formada por la cristalización de rocas calizas al estar sometidas a altas presiones y temperaturas. El carbonato cálcico supone más del 90% de su composición, junto a otros minerales secundarios que le aportan sus diferentes colores y acabados, como el grafito, la mica, el talco, el cuarzo o la pirita, entre otros, o piedras preciosas como el corindón, el granate o la zirconita.

Existen infinidad de tipos de mármol: mármoles blancos como el de Calacatta, el de Carrara o el Macel español; mármoles rosa, como el Rosa Portugués, en tonos crema, como el travertino, mármoles grises, marrones, verdes, amarillos azules… Según sus acabados, también podemos encontrar mármoles uniformes, jaspeados o veteados. Conocer la dureza, resistencia y demás características propias de cada tipo es fundamental a la hora de taladrar mármol. Este material resulta delicado de trabajar, ya que puede romperse fácilmente. Por eso, además de pericia y paciencia, necesitamos contar con las herramientas adecuadas

Cómo taladrar mármol: equipo básico

Para materiales duros, como el mármol o el granito, se recomienda el uso de un taladro percutor, también conocido como rotomartillo. En estos equipos, además del movimiento de rotación de la broca, contamos con dos discos estriados que giran entre sí para añadir un movimiento de vaivén, similar al de un martillo. Gracias a ello, se consigue aumentar la capacidad de perforación del taladro, minimizando el esfuerzo necesario para taladrar incluso los materiales más duros, como agujerear un mármol. Para estas superficies, tan resistentes como delicadas, lo ideal es un martillo percutor de baja potencia con velocidades regulables.

Además, antes de ponerte manos a la obra, asegúrate de contar con el equipo de protección básico para prevenir los riesgos asociados a este tipo de tareas, como guantes y orejeras de protección y gafas de seguridad.

¿Se puede agujerear el mármol con brocas estándar?

Aunque este tipo de brocas sean muy versátiles para la mayoría de materiales de obra, las características particulares del mármol hacen que, en este caso, resulte más adecuado el uso de brocas de mampostería diamantadas o de widia. Este tipo de brocas para taladrar mármol destacan por su resistencia, pero también resultan más fáciles de romper. Su punta afilada u ovalada es idónea para no provocar fisuras en un proceso tan delicado como taladrar mármol.

Las brocas diamantadas son idóneas para tareas especialmente exigentes, como perforar mármol o granito, así como materiales porcelánicos, silestone o gres. Este tipo de brocas para taladrar mármol cuentan con una punta inferior afilada, para facilitar el centramiento del taladro.

Dentro de las brocas diamantadas podemos encontrar diferentes modelos, como las brocas diamantadas electrodepositadas, con una broca de widia interior para facilitar el centrado del taladro, las brocas macizas o las brocas diamantadas de alta velocidad. Por su parte, las brocas de widia, de punta ovalada, son una elección óptima para taladrar mármol o piedra, granito, hormigón o azulejos.

¿Qué debemos tener en cuenta a la hora de elegir una broca para perforar mármol? Las brocas de widia son la opción más adecuada para taladros de diámetros pequeños mientras que para diámetros mayores, será preferible usar una broca diamantada. La refrigeración también es clave para alargar la vida útil de tus brocas, por lo que en tu equipo tampoco puede faltar un pulverizador de agua.

Cómo perforar el mármol, paso a paso

Ahora que ya conoces las herramientas básicas para trabajar sobre este material, ¿qué debemos tener en cuenta a la hora de ponernos manos a la obra? Además de limpiar la superficie a perforar con un paño húmedo, dejándola libre de residuos o polvo, resulta muy recomendable marcar el punto exacto a taladrar.

Además de la delicadeza propia del material, el principal problema de muchas superficies de mármol, como las encimeras, es que no son totalmente lisas. Estas irregularidades podrían provocar deslizamientos indeseados de la broca, que podrían dejar marcas imposibles de reparar.  ¿Cómo agujerear mármol con seguridad en estos casos? Antes de comenzar a taladrar, los expertos recomiendan marcar el punto exacto a perforar usando un rotulador o un apuntador metálico, para garantizar una precisión máxima.

Esta marca te servirá de referencia para comenzar a rayar, profundizando hasta retirar la parte superior de la superficie. Para esta primera fase, resulta más recomendable el uso de una broca de mampostería para perforar mármol, ya que las brocas de widia, con punta ovalada, pueden dañarse más fácilmente. La punta afilada de las brocas diamantadas, sin embargo, resulta mucho más práctica para centrar la broca y evitar que se mueva. Comienza el taladro utilizando una broca de diámetro pequeño y cambia después a la broca definitiva, para agrandar el agujero sin peligro de fisuras.

Cómo taladrar mármol sin dañarlo

Cuando trabajes con este tipo de piedra natural es recomendable usar el taladro a bajas revoluciones, forzándolo lo menos posible. Si notas que necesitas aumentar demasiado la velocidad para agujerear el mármol, es posible que no estés usando un equipo con las características adecuadas para esta tarea.

La refrigeración también resulta fundamental si quieres evitar que las brocas se sobrecalienten y se desgasten en exceso. Solo necesitas pulverizar con agua el agujero más o menos cada cinco minutos para evitar este problema. De esta forma, conseguirás evitar que se acumule el calor en la punta de la broca y reducir la fricción a la que se ve sometida en este tipo de trabajos, como perforar mármol, granito u hormigón.

Acabados de calidad profesional

Si además de perforar mármol, también necesitas devolver el brillo a piezas desgastadas o reparar pequeños desperfectos, como agujeros o arañazos, también existen herramientas específicas para el desbaste y pulido de mármol, tanto para uso en húmedo como en seco: rodillos de diamante para pulido, lijas de carburo o diamantadas para desbaste, discos de fieltro y tela para abrillantar…  Consulta en tu ferretería industrial sobre las soluciones más convenientes para tu proyecto y descubre cómo lograr que las superficies de mármol vuelvan a lucir en todo su esplendor.

Si quieres obtener más información acerca de cómo perforar mármol o granito, visita Bricomania.

Aplicaciones y usos de la silicona

La silicona representa uno de los grandes aliados para cualquier profesional del bricolaje. Este producto resulta extraordinariamente versátil para sellar o fijar todo tipo de materiales, con infinidad de usos y aplicaciones. Dentro del catálogo actual de ferretería industrial se incluyen distintos tipos de siliconas, desde las siliconas líquidas o selladores de polímero a las siliconas industriales.

¿Quieres saber más sobre los usos de la silicona? ¿Para qué tipo de materiales está recomendada? ¿Qué debes tener en cuenta a la hora de pegar con silicona? ¡Sigue leyendo y descubre todo lo que necesitas saber antes de ponerte manos a la obra!

Pegar con silicona

Silicona: usos y conceptos básicos

La silicona es un polímero inorgánico derivado del polisiloxano, compuesta básicamente de silicio y oxígeno. Entre sus propiedades, destaca su flexibilidad, estabilidad y gran resistencia a la deformación por compresión, lo que la hace capaz de resistir las vibraciones y dilataciones provocadas por las oscilaciones térmicas o la humedad que deben soportar los elementos constructivos. Su capacidad de repeler el agua, sin llegar a ser hidrófuga, y evitar la aparición de moho hace que pegar con silicona sea una solución habitual para sellar elementos en zonas húmedas, como encimeras, fregaderos, sanitarios, bañeras o platos de ducha.

Además, este polímero también destaca por su alta resistencia a temperaturas extremas, desde -60º a 250º, a la humedad y la radiación, por lo que podemos pegar con silicona tanto en interiores como en exteriores y es apta para aplicaciones industriales. Otras de sus ventajas destacadas son sus propiedades aislantes frente a la electricidad, su buena resistencia al fuego y algunos ácidos y oxidantes químicos, como el amoniaco.

¿Qué materiales pega la silicona?

Gracias a estas propiedades, pegar con silicona es una solución sencilla para infinidad de trabajos de bricolaje, obra y construcción. Sus propiedades aislantes e impermeabilizantes la convierten en una solución ideal para sellar juntas en estancias de la casa con una alta exposición a la humedad, como el baño y la cocina. Dentro de los usos de la silicona también destacan sus aplicaciones como adhesivo, ideal para fijar elementos de forma rápida, fácil y duradera. Además, aunque la silicona es un producto incoloro, actualmente también podrás encontrar en el mercado siliconas blancas, para lograr fijaciones y sellados totalmente discretos.

Respecto a su aplicación, ¿qué materiales pega la silicona? La versatilidad, es, sin duda, una de las razones del éxito de este producto, ya que nos permite obtener resultados inmejorables en casi cualquier tipo de superficie. Entre las opciones más populares del mercado figura la silicona multiusos, uno de los elementos imprescindibles que no puede faltar en cualquier caja de herramientas, apta para materiales tan diversos como la madera, el cristal, el PVC, el metal, el cartón o la tela.

Junto a las siliconas multiusos, también encontramos siliconas específicas para materiales como la madera, el vidrio, el mármol o la piedra natural, o ideadas para entornos especialmente exigentes en cuanto a su temperatura y su humedad, como chimeneas o piscinas. Además de sellar juntas de baldosas y azulejos en baños y cocinas, pegar con silicona también es una opción habitual para rematar suelos de parquet o fijar zócalos y rodapiés de madera.

Silicona: tipos y usos

El catálogo actual de siliconas incluye una gama realmente amplia de productos, que podemos clasificar atendiendo a diferentes criterios. Si tenemos en cuenta su composición, existen tres categorías básicas:

  • Siliconas neutra, sin disolventes, indicada para interiores.
  • Silicona acrílica, fabricada a base de polímeros, apta tanto para interior como para exteriores.
  • Silicona ácida o acética, menos elástica que las anteriores pero muy resistente a la humedad, el moho y la radiación ultravioleta, por lo que resulta muy adecuada para trabajos de sellado.

Además, la silicona también puede presentarse en diferentes formatos -líquidos, emulsiones, polvo, resina…- y aplicarse tanto en frío como en caliente, con o sin pistola. A continuación, te descubrimos las características de los diversos tipos de silicona, usos y aplicaciones.

  • Silicona líquida, masillas y selladores

Si tenemos en cuenta la forma de presentación, en tu ferretería industrial encontrarás siliconas en formato líquido, emulsiones o masillas y siliconas especiales, usadas fundamentalmente en el ámbito industrial.

Silicona líquida: Este tipo de silicona resulta muy fácil de usar, ya que no requiere preparación. La silicona líquida es apta para infinidad de materiales, desde madera, plástico o metal hasta revestimientos cerámicos, hormigón, cemento o telas asfálticas, por lo que resulta ideal para reformas o trabajos de construcción. Los principales usos de la silicona líquida, son el pegado, sellado e impermeabilización de todo tipo de superficies.

Emulsiones o masillas: Este tipo de siliconas se caracterizan por perder su humedad una vez aplicadas, volviéndose sólidas, por lo que resultan muy indicadas para rellenar grietas o agujeros. Dentro de esta categoría se encuadran los selladores de polímero, masillas de alto rendimiento muy útiles para el sellado de grietas, fisuras o pequeños agujeros.

Siliconas especiales: Dentro de la categoría de siliconas industriales, también podemos encontrar en polvo, resina y otros formatos, adaptados a las necesidades de sus diferentes usos.

  • Siliconas para bricolaje, obra y construcción

Dentro del ámbito doméstico y los sectores del bricolaje, la obra y la construcción, los tipos de silicona más empleados son la silicona caliente, que suele presentarse en forma de barras termofusibles, y la silicona fría, en formato líquido. Ambas ofrecen prestaciones similares en cuanto a adherencia y propiedades aislantes e impermeabilizadoras, aunque se aplican de forma diferente. La silicona caliente es una opción muy popular para bricolaje, mientras que los principales usos de la silicona fría son los trabajos de obra y construcción.

La silicona caliente está formulada para su aplicación con pistola, calentando previamente las barras para fundirlas. En el caso de la silicona fría, suele comercializarse dentro de cartuchos con boquilla, que debe cortarse antes de aplicar. Al tener una forma cónica, esta boquilla nos permite regular el flujo saliente, dependiendo de la altura a la que realicemos el corte. A la hora de pegar con silicona fría, también debemos tener en cuenta que su tiempo de secado es algo mayor que el de la silicona caliente.

  • Siliconas industriales

Más allá del bricolaje doméstico, también existen otros tipos de siliconas industriales, destacadas por su rapidez de secado y su resistencia a las altas temperaturas. Sus aplicaciones incluyen sectores muy diversos, desde la fontanería, la construcción o las instalaciones eléctricas a la automoción, donde las siliconas se usan como lubricante para componentes del freno o aislante para cables de bujías, la electrónica, el sector médico, la industria quirúrgica o la cosmética, entre otros muchos.

Si quieres obtener más información acerca de los usos de la silicona, visita Hogar Mapfre.

Tipos de brocas según el material a perforar

El taladro es uno de los componentes básicos de cualquier caja de herramientas, con infinidad de aplicaciones tanto para los aficionados al bricolaje doméstico como para los profesionales de las instalaciones o la construcción, entre otros muchos sectores. Perforar agujeros puede parecer una tarea sencilla, pero, si no cuentas con los tipos de brocas adecuados, puede derivar en resultados desastrosos o resultar directamente inviable.

¿Necesitas perforar porcelanato o azulejos? ¿Qué broca debes usar para taladrar piedra o acero inoxidable? A continuación, te contamos cómo elegir los tipos de brocas más adecuados según el material a perforar, ¡para que siempre consigas un resultado perfecto!

Tipos de brocas

Tipos de taladros y aplicaciones 

Antes de sumergirnos en el mundo de las brocas, conozcamos un poco más la herramienta con la que vamos a utilizarlas. Existen muchos tipos de taladros, desde los más básicos, como la barrena o el berbiquí, a los taladros percutores de uso profesional. En el ámbito doméstico, el taladro más habitual es el taladro eléctrico, con cable o de batería. Si necesitamos trabajar con espesores muy gruesos o materiales muy duros, como la piedra o el hormigón, lo más recomendable es usar un taladro percutor, más potente que el anterior.

Para materiales frágiles, como el vidrio o el porcelánico, el tipo de taladro más adecuado es un taladro de columna, compuesto de un taladro estacionario con movimiento vertical y una mesa para sujetar el objeto a perforar y garantizar una máxima precisión.

Tipos de brocas para hormigón y materiales de obra

Taladrar muros y paredes es una de las tareas más frecuentes en cualquier reforma. Para ello, existen varias opciones. La primera son las brocas estándar, laminadas o fresadas, que incluyen en su extremo una placa de carburo de tungsteno, también conocido como widia, especialmente resistente. Las brocas laminadas son aptas para casi cualquier material de obra (ladrillo, cemento, uralita, yeso, etc.), mientras que las fresadas también son capaces de taladrar granito, mármol u hormigón.  También existen brocas específicas para hormigón, de calidad superior para aumentar su resistencia y capacidad de perforación.

¿Quieres renovar tus suelos y buscas un tipo de broca para taladrar mármol? En este caso, también hay varias alternativas. Las brocas diamantadas o de widia de máxima calidad son las adecuadas, como también lo son las brocas para piedra. A la hora de perforar, evita taladrar cerca de los bordes o fisuras, ya que estas superficies pueden desconcharse y rajarse fácilmente. Además de las brocas estándar de albañilería, en estos casos también puedes optar por brocas universales o multiusos, destacadas por su versatilidad. Estas brocas son válidas tanto para materiales blandos, como madera o plástico, como para piedra o materiales cerámicos. Las de mayor calidad también son una excelente elección para trabajos delicados, como perforar piedra de cuarzo, mármol o azulejos.

Brocas para madera

Este tipo de brocas están fabricadas en cromo vanadio y en general, se aconseja su uso sin percusión. Las más comunes son las brocas de tres puntas, con una punta central afilada que permite centrar la broca y dos puntas laterales que perforan el orificio, ideal tanto para todo tipo de maderas y derivados, como contrachapados y aglomerados. También existen brocas planas o de pala, indicadas para orificios grandes, o largas, con filo endurecido y forma de espiral, para taladros muy profundos.

Tipos de brocas para metal 

Fabricadas en acero rápido (HSS), estas brocas son capaces de perforar sin problemas todo tipo de metales, así como materiales como el plástico o la madera, si no precisamos una gran precisión. Taladrar el metal es un trabajo que produce una fricción considerable, por lo que, en general, se recomienda trabajar a bajas revoluciones y refrigerar la broca con aceite mineral o un refrigerante específico para este material.

Dependiendo de la aleación y su proceso de fabricación, podemos diferenciar entre dos grandes tipos de brocas para metal: las brocas HSS laminadas, más económicas, pero menos precisas y duraderas, y las HSS rectificadas, de mayor calidad y con una vida útil más larga, ideales para metales semiduros, como el aluminio, el cobre o el latón. Dentro de esta segunda categoría, cabe reseñar las brocas HSS de titanio rectificadas, destacadas por su gran durabilidad y precisión con todo tipo de metales, incluso con materiales difíciles de trabajar, como el acero inoxidable, y las brocas HSS de cobalto rectificadas, las de mayor calidad, capaces de trabajar con altas velocidades de corte sin necesidad de refrigeración, permitiendo taladrar acero inoxidable o metales muy duros.

Brocas para vidrio, cerámica y porcelanato

Trabajar con materiales como el vidrio, la porcelana, la cerámica o los azulejos pueden representar todo un reto para los aficionados al bricolaje, ya que su superficie puede dañarse fácilmente. El taladro debe usarse a bajas revoluciones, prestando especial atención a la refrigeración de la broca. Los taladros de columna o, en su defecto, el uso de un soporte vertical, también resultan muy recomendables para perforar este tipo de materiales. En cuanto a los tipos de brocas, en el caso del vidrio existen brocas específicas para este material, con punta de carburo de silicio o de tungsteno, en forma de lanza, para facilitar la perforación.

Y si estás pensando en reformar tu baño o tu cocina, ¿qué broca usar para azulejos o baldosas? La principal dificultad de perforar porcelanato o materiales cerámicos es su superficie resbaladiza. Lo ideal para estos trabajos es usar una broca con punta de diamante para hacer el agujero en la loseta. Para evitar movimientos indeseados de la broca, resulta muy útil marcar primero el punto a perforar con un punzón o granete. Después, podemos cambiar la broca, para que no se desgaste, y terminar el taladro con una broca para ladrillo u hormigón. En el caso del gres, un material extremadamente duro, necesitarás una broca de alta calidad y un martillo percutor, aunque esta función solo debe activarse una vez iniciado el taladro.

Como ves, existe una broca adecuada para cada trabajo, desde los más sencillos a las tareas más exigentes. ¿Tienes dudas sobre las medidas de brocas para concreto que necesitas? ¿Buscas brocas para madera para trabajos de ensamblaje o brocas fresa para bisagras de cazoleta? Si necesitas ayuda, no dudes en solicitar asesoramiento profesional en tu ferretería industrial de confianza sobre las características y usos recomendados de los diferentes tipos de brocas disponibles actualmente en el mercado, para encontrar la solución más adecuada a tus exigencias particulares.

Si quieres saber más acerca de los diferentes tipos de brocas y cómo distinguirlas, en elDiario.es encontrarás más información.

 

3 tipos de pegamento para mármol y granito

¿Te gustaría saber cómo devolverle su antiguo esplendor a tus suelos de mármol? ¿Necesitas reparar una encimera de granito? A pesar de su resistencia, el uso intensivo puede dañar estos materiales, provocando la aparición de pequeñas grietas o arañazos que pueden deslucir su aspecto. La masilla y el pegamento para mármol o granito son dos productos básicos para la reparación de estos elementos, con interesantes prestaciones tanto para reformas domésticas como para profesionales de la albañilería.

A continuación, te contamos todo lo que necesitas saber  sobre estos adhesivos, capaces de hacer que las superficies de mármol y granito puedan volver a brillar como el primer día.

Mármol blanco

Elementos de mármol y granito en el hogar

El mármol es uno de los reyes de los pavimentos y revestimientos interiores, considerado sinónimo de lujo y calidad. A pesar de su durabilidad, la porosidad del mármol también hace que sea un material delicado, sensible a la exposición prolongada al calor o la humedad, así como a la acción de productos químicos y abrasivos. El granito resulta más resistente, por lo que su uso resulta habitual para la fabricación de encimeras de baños y cocinas, pero, al estar sometido a un uso intensivo, también puede dañarse y perder su brillo.

La masilla y el pegamento para piedra de granito y mármol son productos muy utilizados por marmolistas, albañiles y otros muchos profesionales relacionados con las reformas y el interiorismo. Estos adhesivos para mármol y granito permiten reparar las superficies fabricadas en estos materiales de forma rápida y sencilla, aunque, para sacarles el máximo rendimiento, es importante tener en cuenta algunos sencillas claves, como la orientación de la superficie de trabajo -vertical u horizontal-, su ubicación -interior o exterior-, o el tipo de acabado de los materiales en cuestión.

Tipos de pegamento para mármol y granito

¿Qué tipos de pegamentos para mármol o granito resultan más adecuados en cada caso? En función de los factores anteriores, podemos diferenciar tres grandes categorías de adhesivos, cuyas características principales analizamos a continuación:

  • Pegamentos para mármol y granito líquidos transparentes

Si necesitas sustituir piezas completas o vas a trabajar sobre una superficie plana y horizontal, lo más recomendable es optar por un pegamento para granito o mármol en formato líquido. El catálogo de este tipo de adhesivos es muy diverso, desde los pegamentos líquidos transparentes a los coloreados, de los que hablaremos más adelante. Respecto a su composición, los pegamentos para mármol y granito más habituales son los formulados a base de resinas de poliéster o epoxi.

Estos productos destacan por su alta fuerza de adherencia, que los hace aptos incluso para los trabajos más exigentes. Tanto los pegamentos como las masillas para mármol y granito son fluidos tixotrópicos, caracterizados por modificar su viscosidad al someterse a esfuerzos de cizalla. A diferencia de los fluidos pseudoplásticos, que disminuyen su viscosidad al aumentar la velocidad de corte, en los fluidos tixotrópicos la velocidad de corte es constante, lo que permite una aplicación uniforme y sin goteos.

Inicialmente, este pegamento se encuentra en formato líquido. Para aplicarlo, debe mezclarse con un catalizador, que transformará su estado original y lo hará endurecerse. Muchos pegamentos para mármol y granito también incluyen componentes secantes, para facilitar el trabajo permitiendo un secado más rápido.

  • Adhesivos para mármol y granito coloreados

Aunque los pegamentos transparentes resultan extraordinariamente versátiles para todo tipo de trabajos, dentro del catálogo actual de adhesivos de ferreterías especializadas como Insemac también encontrarás pegamentos y masillas para reparar granito y mármol coloreados, con una gama de tonos concebidos para ajustarse a los diferentes acabados de estas piedras naturales.

La enorme variedad de colores y acabados del mármol y granito, que constituye, sin duda, uno de sus grandes atractivos, depende de su composición. En el caso del granito, está compuesto básicamente por cuarzo, feldespato alcalino, mica y plagioclasa, además de otros diferentes minerales, como la moscovita, la biotita o el anfíbol. Su color puede variar desde el gris hasta el amarillo o el rojo.

Por su parte, el mármol está compuesto principalmente por carbonato cálcico, que supone alrededor de un 90% de esta piedra natural. Además de la calcita, también podemos encontrar minerales secundarios como el grafito, el cuarzo, la mica, la pirita o la clorita, así como piedras preciosas como la zirconita, el granate o el corindón. La presencia y proporción de estos minerales secundarios es la responsable de sus diferentes colores y acabados jaspeados o veteados. El mármol blanco de Carrara, Calacatta o  Macael son algunos de los más conocidos, pero también existen mármoles negros, rosados, en tonos cremas o marrones, verdes o amarillos.

Fabricantes como Sprint o Star, por ejemplo, cuentan con masilla para mármol travertino, en tono marfil, negras o blancas, concebidas para integrarse a la perfección con los acabados más comunes de estas superficies. ¿Y si la piedra sobre la que necesitas trabajar tiene un tono rojizo o azulado? En estos casos, otra opción con muy buenos resultados en cuanto a acabados son las masillas para reparar granito y mármol en tono neutro.

  • Masilla para mármol y granito

Este tipo de adhesivos para mármol y granito son otros productos básicos para reparar este tipo de superficies, muy útiles para disimular pequeños agujeros, grietas y arañazos y devolverles su aspecto original. Mientras el pegamento líquido está recomendado para superficies horizontales, la masilla para reparar granito y mármol está indicada para trabajar sobre paredes y superficies verticales. Gracias a su formulación, estos adhesivos pueden moldearse fácilmente, por lo que, además de pegar piezas completas, también resultan muy útiles para rellenar agujeros y cubrir pequeños desperfectos o irregularidades.

Al igual que los pegamentos para mármol y granito en formato líquido, estas masillas se aplican muy fácilmente, después de mezclarse con un catalizador, que le otorga un alto poder de adherencia, y se secan rápidamente. Además, como hemos comentado en el epígrafe anterior, la masilla para mármol y granito está disponible en diferentes colores, para ajustarse a las diferentes tonalidades de estas piedras naturales, consiguiendo un resultado prácticamente invisible. También puedes encontrar masillas específicas para revestimientos de chimeneas o encimeras de cocinas, capaces de resistir la exposición a temperaturas elevadas o humedad prolongadas.

Como ves, existen soluciones adaptadas a todo clase de trabajos, con las que no necesitarás las habilidades de un profesional para poner a punto cualquier tipo de superficie de mármol y granito, desde suelos o paredes a encimeras de cocinas o baños. Ahora, ¡solo queda ponerse manos a la obra!

 

Si quieres conocer consejos de cómo trabajar el mármol, en Noticias Vigo, podrás saber más.

Tipos de carretillas para transporte

La carretilla elevadora es una herramienta básica en el trabajo diario de almacenes y empresas logísticas, centros de distribución, talleres y fábricas. Dentro de la categoría de carretilla elevadora se incluyen equipos muy diversos, desde las carretillas contrapesadas a la carretilla retráctil o la transpaleta.

¿Quieres conocer qué caracteriza a cada uno de estos tipos de carretillas para transporte y para qué usos están recomendadas? ¿Estás pensando en invertir en uno de estos equipos y te gustaría saber qué modelo resulta más adecuado para tu negocio? ¡Sigue leyendo y te contamos todo lo que necesitas saber para escoger con acierto!

Carretilla para transporte

Carretilla para transporte

Carretilla elevadora: definición y componentes básicos

La Nota Técnica de Prevención 713, publicada por el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSHT), define la carretilla elevadora o carretilla automotora de manutención como un equipo de tracción motorizada manejado por un conductor de pie o montado, destinado al transporte y la manipulación de cargas vertical u horizontalmente. También se incluyen dentro de esta categoría las carretillas utilizadas para la tracción o el empuje de remolques o plataformas de carga.

El diseño básico de una carretilla elevadora cuenta con un bastidor, sobre el que se instalan el resto de componentes, como el contrapeso, que permite equilibrar la carga; el mástil de elevación, el tablero porta horquillas, fijado al mástil y la sujeción de las horquillas; las horquillas, sobre las que se coloca la carga, ruedas, para permitir la tracción de la carga, y el puesto del operador.

Estos equipos cuentan también con un grupo motor y transmisión, un sistema de alimentación de energía, así como un sistema de dirección, que puede ser mecánico, hidráulico o eléctrico, y un sistema de frenado, que permiten su manejo por parte del operario, además de otros sistemas y componentes de seguridad.

Tipos de carretillas para transporte 

A la hora de establecer los distintos tipos de carretillas elevadoras, podemos utilizar diferentes criterios: la posición del operador, el tipo de energía utilizada, las características del tren de rodaje, el sistema de elevación de la carga… En esta ocasión, nos centraremos en las principales categorías de carretilla elevadora en función de la ubicación de la carga, según la tipología básica establecida desde el INSHT:

  • Carretilla elevadora contrapesada o en voladizo

Esta carretilla elevadora apiladora cuenta con una horquilla sobre la que se sitúa la carga a transportar, que puede estar o no paletizada, situada en voladizo con relación a las ruedas. La carretilla cuenta con un contrapeso situado en su parte posterior, que permite distribuir la carga de una forma equilibrada y elevar las horquillas para nivelarla, asegurando un transporte seguro.

Se trata del tipo de carretilla elevadora más común, ya que es capaz de trabajar sin problemas con cargas muy pesadas, donde no se necesite una precisión extrema.

  • Carretilla elevadora no contrapesada

Con este tipo de carretillas de transporte de largueros portantes, la carga es transportada entre dos ejes, que pueden situarse en voladizo por avance del mástil, del tablero porta horquillas, de los brazos de horquilla o de carga lateral. Uno de los ejemplos más comunes de esta clase de carretillas elevadoras es la apiladora o carretilla retráctil, muy utilizada en almacenes ya que es capaz de alcanzar grandes alturas de elevación, manteniendo su maniobrabilidad.

Gracias a estas cualidades, la carretilla retráctil es capaz de trabajar sin problemas en almacenes con pasillos estrechos. Además de para funciones de apilamiento, también pueden utilizarse para el transporte de cargas en horizontal, de la misma forma que las carretillas contrapesadas.

  • Carretilla pórtico elevadora apiladora

En este tercer tipo de carretilla elevadora, usada normalmente para la manipulación de contenedores de flete, la carga se sitúa bajo el bastidor y los brazos portantes. Su manipulación, elevación, desplazamiento o apilamiento es controlado a través del sistema de elevación.

Además, según el sistema de elevación de la carga, podemos diferenciar entre carretillas elevadoras con mástil vertical, de brazo inclinable o telescópico y de pequeña elevación, como la transpaleta, muy adecuadas cuando solo necesitamos elevar mínimamente la carga del suelo para transportarla. La horquilla permite recoger la carga del suelo y la eleva mediante un sistema de palancas, para facilitar su transporte.

Carros y carretillas según el tipo de energía

Si tenemos en cuenta el suministro de energía utilizado, las carretillas y carros de transporte pueden clasificarse en tres grandes grupos:

  • Carretillas eléctricas

Este tipo de carretilla elevadora es la más común para su uso en interiores. El motor de una carretilla eléctrica está alimentado por baterías de acumuladores. La posición y la elevación de la carga se controla mediante un interruptor.

  • Carretillas con motor térmico

Estas carretillas elevadoras utilizan diésel, gasolina o gas licuado como combustible, por lo que su uso está recomendado en espacios exteriores o con muy buena ventilación. También existen algunos tipos de carretillas mixtas, que combinan un motor térmico con un accionamiento eléctrico.

  • Carretillas manuales

Dentro de esta tercera clase se engloban los carros de mano, transportadores y carros de transporte que, si bien están destinados al traslado y manipulación de mercancías, no pueden considerarse propiamente como carretillas elevadoras.

En este tipo de carros de transporte no están motorizados y deben ser manejados de forma manual por el trabajador, por lo que están más indicados para la manipulación de cargas de pesos relativamente pequeños.

¿Carretilla elevadora o carretilla manual?

Cuando hablamos de carretillas elevadoras nos referimos a equipos motorizados, pero, en negocios pequeños o empresas de reparto, la carretilla de mano también puede representar una buena alternativa para facilitar el transporte de mercancías. Cuando no necesitamos manejar cargas muy pesadas, una carretilla manual resulta una opción mucho más económica que los equipos anteriores, además de muy sencilla de manejar.

A pesar de no estar accionados por energía eléctrica, el diseño de estos carros de transporte permite trasladar las cargas con un esfuerzo mínimo por parte del operario. Dentro de esta categoría podemos encontrar diferentes tipos de carros de carga, como la carretilla basculante, el carro transportador o la carretilla plegable, muy práctica si necesitamos transportarla dentro de un vehículo para el reparto de mercancías en sectores como supermercados o la distribución minorista.

Si quieres saber más acerca de los carros para transporte, especialmente sobre la carretilla retráctil, en LogiNews encontrarás más información.